Esquí acuático: Todo lo que deberías saber

El Esquí acuático es un deporte que mezcla el surf y el esquí. Los participantes esquían sobre el agua agarrados de un manillar sujetado a una cuerda arrastrada por una lancha de gran potencia. Sus modalidades de competencia son:

Slalom: donde el competidor es arrastrado por la lancha, pasa a través de las puertas de entrada de la pista de eslalon, formadas por 2 boyas, en las cuales se ha de pasar por el medio de ambas. Seguidamente debe pasar alrededor y por la parte exterior de 6 boyas que forman el campo de eslalon, la esquiada finaliza cuando falle una boya o puerta.

Figuras: donde el esquiador se desliza sobre un solo esquí y realiza el mayor número de figuras acrobáticas posible durante un período de tiempo de 20 segundos de ida y 20 segundos de vuelta.

Salto: en esta modalidad, el objetivo es saltar la mayor distancia de longitud posible arrastrados por una lancha. La velocidad máxima de la lancha será de 57 km/h en los hombres y 54 km/h en las mujeres debiendo saltar por una rampa alcanzando distancias de aproximadamente 50 metros.

Overall: se basa en la suma de los resultados de las otras 3 disciplinas clásicas, el eslalon, las figuras y los saltos; Wakeboard la finalidad de esta modalidad es realizar piruetas aéreas con la ayuda de la ola que produce el bote.

Orígenes del esquí acuático

El estadounidense de Minnesota Ralph Samuelson inventó este deporte en 1922. Sin embargo, hasta 1950, con la aparición de las lanchas rápidas y la creación de un equipo bien diseñado, trajes de goma efectivos y lanchas potentes y baratas, no ganó la popularidad de la que goza hoy día.

Para practicar Esquí  es necesario:

Uno o dos esquís según la modalidad que están hechos de madera, plástico o fibras de vidrio reforzadas. Los esquís son provistos de unas ataduras flexibles para los pies.

  • Chaleco salvavidas.
  • Palonnier, que es el asa (manija) donde se agarra el esquiador y una cuerda de nylon trenzado.
  • Guantes y un traje de baño de neopreno.
  • El casco es opcional.
  • Una lancha o embarcación que debe llevar una velocidad adecuada según la experiencia del participante.

Recomendaciones

El agua debe estar tranquila y el espacio en el cual se practica este deporte debe ser muy amplio. Es importante tener en cuenta que el aprendizaje de este deporte requiere de paciencia y lo mejor es iniciarse con un entrenamiento en el cual la persona se sujeta de una barra junto al barco, para aprender a sentir la superficie del agua con sus pies a altas velocidades. Luego se pasa al uso de la tabla, y finalmente se hace con la cuerda larga desde la parte de atrás del barco.

Es importante que la persona que maneja la embarcación tenga mucho cuidado con el tipo de maniobras y la velocidad a la que va cuando lleva a una persona detrás practicando esquí. Siempre debe haber un copiloto atento, por si el esquiador pierde el equilibrio o hace señales de que necesita bajar la velocidad o detenerse completamente por alguna razón.

La embarcación deberá llevar una velocidad adecuada según la experiencia del participante.

Los esquiadores deberán estar autorizados por cualquiera de las Federaciones de Esquí Náutico.

Prohibido esquiar en el interior de los puerto o entradas de los mismos, zonas balizadas o con boyas.

Los tramos de costa que no estén balizados, como zona de baño se entenderá que ésta ocupa una franja de mar contigua, a la costa, de una anchura de 200 metro en las playas y de 50 metros en el resto de la costa.

Respetar la velocidad permitida en playas. No puede sobrepasar los 3 nudos.

En la embarcación deberá haber una persona que esté pendiente, en todo momento, del esquiador, por si éste sufriese un accidente.

Beneficios

Aspecto psicológico: Estar en el agua, como en la navegación, puede tener un efecto calmante en la mente y te obliga a concentrarte en la tarea que tienes entre manos, olvidándote de las tensiones y preocupaciones diarias. Sin mencionar que las endorfinas de estar activo te mantendrán feliz y saludable

Resistencia

El esquí acuático es un deporte de resistencia, ya que supone ir agarrados a la cuerda sin caer de la tabla durante el tiempo que dura la sesión y, además, saber mantener el equilibrio a pesar de las variaciones en la velocidad y en el movimiento de la lancha.

Equilibrio

El esquí acuático requiere equilibrio, pero, además de requerirlo, su práctica lo desarrolla mucho. Al principio, es casi más difícil aprender a mantenerse sobre la tabla sin caerse, pero una vez que se domina, se consiguen muchos beneficios en el dominio de la postura corporal.

Mejora tu salud en general

Como todas las formas de ejercicio, el esquí acuático puede reducir o eliminar el riesgo de padecer problemas de salud, como alta presión sanguínea, diabetes y obesidad. También puede reducir el riesgo de sufrir un problema coronario al disminuir los niveles de triglicéridos e incrementar tu nivel de colesterol bueno (HDL).

Una vez se logra dominar las maniobras básicas, lo cual es bastante sencillo, es un deporte tremendamente divertido y con muchas posibilidades.