El barranquismo: Conoce este deporte

El barranquismo es uno de los deportes considerados de aventura cuya actividad principal se basa en el descenso de los cañones o barrancos de los ríos. Es un deporte de alto riesgo, pero si por algo destaca es por su trabajo cardiovascular perfecto para eliminar las tensiones del día a día y de la rutina. Junto con el alpinismo o el montañismo, es uno de los deportes de outodoor que más destrezas exige para sus participantes.

Si quieres saber más sobre las características del barranquismo y sobre el funcionamiento de sus ejercicios y cómo prepararte para esta gran aventura ¡sigue leyendo!

Al barranquismo también se le conoce como descenso de cañones o barrancos. Viene a ser un deporte semi-acuático que combina varias disciplinas tales como la espeleología y el alpinismo.

El barranquismo, actividad de riesgo, consiste principalmente en descender por una quebrada o barranca cruzando diversos obstáculos o estorbos naturales.

En el trayecto del descenso, se tiene que eludir rocas, atravesar por desfiladeros angostos, cruzar cascadas, nadar para superar los movimientos del agua, sumergirse para pasar sifones, desprenderse por toboganes, caminar por graveras, además subir y bajar verticales utilizando algunas técnicas como el rápel.

Aquí el deportista tendrá la gran oportunidad de poder disfrutar de la naturaleza y practicar al mismo tiempo la excursión, no obstante nunca se debe dejar de tener presente el deporte que se está practicando.

Técnicas

Para vencer los obstáculos naturales contenidos en los recorridos el barranquismo contempla la combinación de varias técnicas o ejercicios.

La primera de estas es la caminata, que debe hacerse fuera del agua para evitar desgaste físico y proteger la flora y fauna del río. Luego tenemos el nado, reservado para los lugares más profundos; el descenso o destrepe, consistente en la bajada de pendientes que imponen valernos de nuestras extremidades o de cuerdas si la verticalidad es pronunciada; la escalada; el pasamanos o progresión horizontal, para evitar obstáculos mientras debemos desplazarnos en esa dirección; y saltos, siempre y cuando el cauce lo permita y se comprueben los obstáculos existentes.

Por último, otras dos técnicas para el descenso por rampas naturales son el tobogán y la tirolina, ambas emocionantes y no exentas de adrenalina. La primera impone tumbarse completamente, sin cuerda alguna, para descender por una rampa pulida hasta llegar a una badina; mientras que la tirolina sí precisa del empleo de cuerdas para el descenso, como guía y mecanismo de protección frente a los obstáculos.

Las propias técnicas a emplear determinan los tres principios básicos que debe reunir la práctica para ser considerada barranquismo: verticalidad, caudal y carácter encajado.

Consejos de seguridad

Es  necesario indicar algunos consejos de seguridad que se dan para tomarse en cuenta, de tal forma que la práctica de este deporte sea un deleite y no termine en un lamento.

Antes de ingresar en el barranco
Se tendrá que verificar que todos traigan consigo el equipo individual completo, que contará con lo siguiente:

  • Traje de neopreno de dos piezas de 5 mm.
  • Una mochila de barranquismo o alistada para evacuar el agua.
  • Un bote estanco, importantísimo para que la mochila flote.
  • Una navaja.
  • Un silbato.
  • Comida y agua.
  • Baga de anclaje con mosquetones.
  • Rapelador con mosquetón.
  • Mosquetón de freno.
  • Casco.
  • Arnés.
  • Frontal.
  • Una manta térmica.

Fallos de seguridad

 No utilizar el casco.- Considerando que es incómodo, da calor, fastidia en los saltos, etc. hay muchos deportistas que no lo utilizan, creyendo que no es muy necesario. Cuando pasa todo lo contrario, en un barranco, por la misma orografía es sencillo que se desenganchen piedras desde cierta altura, además te puedes golpear la cabeza en un tobogán o en algún salto.

 Cuerdas inadecuadas.– Muchos creen que lo más importante al momento de comprar una cuerda es el peso. Al ser largos los barrancos, se piensa equivocadamente que cuanto menos pese la cuerda va a ser mejor. Esto les motiva a usar cuerdas que sean de diámetros pequeños (9 o 9.5), las cuales no esán aptas para el barranquismo.

Ir con las justas de material.- Esto es muy peligroso, aunque parezca ser irrelevante. A veces por cuestión del peso se suele reducir el material hasta el mínimo y no hacemos caso de las recomendaciones fundamentales de los manuales, por tanto dejamos de llevar bloqueadorescuerda de repuestopoleasluz, etc. En caso que ocurriera una dificultad con qué equipo lo afrontaríamos.

No emplear bagas de anclaje.- Es poco frecuente ver a barranquistas que tengan baga de anclaje, pero varias de las cabeceras de rapel están ubicadas en sitios peligrosos, en un medio donde el impacto del agua no es fuerte y el piso es resbaladizo, será posible perder el equilibrio. Conociendo eso, sólo algunos se afirman en las cabeceras.

Descoordinación.- Generalmente ocurre por los problemas de comunicación que produce el propio medio, por no conocer el lenguaje de gestos, por no cargar silbato, entre otras razones más. Por lo tanto, es necesario que en todo grupo que practique el barranquismo exista un líder, que tenga la responsabilidad de organizar y dar instrucciones.

 Imprudencias.- Realmente hay mucha gente a la que le gusta exponerse al peligro, se atreve a hacer cosas como: rapelar de anclajes inadecuados, saltar sin evidenciar la marmita, ingresar en los barrancos con negativas condiciones atmosféricas, etc.

 Consumo de drogas y/o también abuso de alcohol.- Parece mentira que seres humanos que ejecutan deportes de riesgo cometan estos errores, tanto el consumir drogas durante la ejecución de la actividad así como alcohol, poniendo con esto en riesgo a todo el grupo.

Beneficios

El barranquismo es la unión de otros tipos de actividades, como el senderismo y el rápel, por lo que sus beneficios para la salud serán los mismos que los que se obtienen al realizar este tipo de ejercicios. Así, entre las ventajas que obtienen los que animan a practicar el descenso de barrancos se puede destacar la cantidad de calorías quemadas, el mantenimiento de la masa ósea, el aumento del tono muscular, o la mejora del estado de ánimo y la reducción del estrés y la ansiedad, gracias a la segregación de adrenalina.