El mar y la playa

El mar y la playa: Todos hemos experimentado alguna vez el poder terapéutico del mar en nuestras vidas. Los beneficios que tiene el estar en una playa o frente al mar son inmediatos. Observando, escuchando y percibiendo con todos los sentidos su materia: agua salada, arena en la piel, la intensidad del sonido de las olas, el azul profundo y el olor marino que te acompaña durante todo el día.

Bastan unos minutos para cambiar el estado de ánimo, olvidando las preocupaciones y conectándote contigo mismo, en paz y en el momento presente. En este texto hablaremos sobre el poder terapéutico del mar en nuestras vidas, en lo físico, lo mental y lo espiritual, y cómo podemos aprovecharlo cuando estemos un poco ansiosos o decaídos.

Los resultados dicen que la playa reduce el estrés debido a que el mar posee iones positivos que te hacen sentir mejor y junto a la espectacular vista más los movimientos de las olas provoca un estado de serenidad absoluta. Además, el llamado “espacio azul” permite que tu mente logre dejar los problemas atrás y se concentre en buscar soluciones o tener ideas creativas.

Por otro lado, el sonido del oleaje en conjunto al paisaje produce que la mente entre en un ambiente de meditación por lo que logras tranquilizar tus pensamientos y calmar la ansiedad.

Hay que destacar que los colores juegan un rol fundamental en nuestra mente y el mirar fijamente el mar azul cambia la frecuencia de las ondas cerebrales dejando nuestra mente en paz.

Respirar brisa marina

Según ciertos estudios, respirar el aire salado mejora nuestra respiración, en el caso de personas con enfermedades respiratorias, ayuda a tener una buena recuperación pulmonar, sanan la mucosa y como resultado disminuye la tos. La naturaleza es muy sabia, por lo que cuando respiras brisa marina con su alto contenido de yodo se consigue regular las tiroides.

Caminar por la playa como complemento al tratamiento de lesiones

Muchos de los pacientes que acuden a nuestra clínica de fisioterapia en Badalona para tratar sus lesiones deportivas, aprovechan los beneficios de caminar por la playa como complemento de su recuperación.

Sin embargo, dependiendo del tipo de lesión, esta práctica no está recomendada. La superficie irregular de la arena y el esfuerzo que se debe realizar pueden producir una tensión poco aconsejable en determinadas dolencias o estadios del tratamiento.

Precauciones a la hora de caminar por la playa

Antes de lanzarnos a dar largos paseos por la playa deberíamos tener una serie de factores en cuenta. En primer lugar, trataremos de evitar las horas centrales del día en verano o las de más calor. Será necesario también el uso de un protector solar de factor alto.

Si tenemos problemas o lesiones en nuestras articulaciones inferiores: tobillos, rodillas o caderas, debemos tener especial cuidado al caminar por superficies inclinadas. Por ello, si la orilla tiene un fuerte desnivel evitaremos pasear por ella. Es mejor elegir un área llana para movernos por ella.

Por otra parte, a la hora de pasear por la playa, es mejor hacerlo por la arena mojada, ya que es más compacta y evita el hundimiento excesivo del pie, como ocurre con la seca.

En qué casos se recomienda caminar por la playa

Como comentábamos al principio de este artículo, caminar por la arena junto al mar puede ayudarnos con el tratamiento de algunas dolencias. Entre ellas, lo recomendamos para:

· Aliviar contracturas producidas por tensión emocional y estrés.

· Caminar por dentro del agua puede ayudar a trabajar los abdominales, con lo que ayuda a prevenir lesiones de espalda.

Las caminatas por la playa no deben se excesivamente largas para evitar que se produzcan sobrecargas y lesiones.

Ejercicios para hacer en la playa

Correr dentro del agua

Un ejercicio ideal, ya que la resistencia de las olas te ayudarán a fortalecer las piernas y de paso los abdominales. Por supuesto, hazlo en una zona que esté tranquila, y si puede, corre con una cangrejeras para evitarte pisar alguna piedra o pez escondido del fondo marino.

Glúteos

¿Quieres tener ese trasero que tanto admiras en Capitán América? Milagros no se pueden hacer, pero sí puedes mejorar tus glúteos haciendo algunos ejercicios en la playa durante tus vacaciones. Por ejemplo, te proponemos uno donde te pones a cuatro patas, colocas los brazos pegados al suelo en línea con tus hombros, e inmediatamente después pones una pierna en un ángulo de 90 grados, subiéndola sin modificar en ningún momento la posición general del cuerpo.

Burpees

Con este ejercicio trabajarás todo el cuerpo, aprovechando tu propio peso. Es muy sencillo: solo tienes que agacharte, apoyar las manos en la arena con la misma anchura que tus hombros, y los pies entre las manos. Ahora tienes que impulsar los pies hacia atrás hasta quedar el cuerpo haciendo una plancha. Si te ves sobrado, puedes salta al subir o hacer un flexión al bajar. 4 series de 10 repeticiones.

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